Según
recuerdo son seis entradas en total, las que debíamos subir al blog a través
del curso. Eso significa que esta será la última. Este hecho me causa
conflicto. Ya me estaba acostumbrando a escribir y calificar, pero todo tiene
un fin y debo continuar. Está por
terminarse el trimestre y llegó la hora de redactar la sexta y última entrada.
La semana
10 está llegando a su fin. Fue muy pesada en cuanto a carga de trabajo, pero
parece que al fin logramos adelantos importantes en el proyecto final del curso
de Señalética. Pasada la sorpresa inicial que tuve acerca del noviazgo que por
fin logró Manuel, recuperé la serenidad. Ya no me importa quién tenga o no una
relación. Yo estoy tranquilo; es lo único que debe importarme.
¡Ah, la
primavera llegó…! ¡Y la odio! Comienza a calentarse el ambiente, y no solo en
términos climáticos, este calor se vuelve insoportable. Las mujeres comienzan a
vestir con ropas más ligeras y hay algunas a las que les sienta bastante bien
la ropa de este tipo. ¡Ah, maldita primavera…! ¡La odio!, hace que mi determinación
por no hacer caso de las mujeres, al menos por un tiempo, sea más difícil de mantener. Habrá que distraerse de alguna forma.
¡No
puede ser! ¡La tarea no es gran distracción! Mi equipo ha avanzado mucho en
estos días y el trabajo ya no es tan demandante como antes. ¿Qué más queda por hacer? ¡Los amigos!, ¡para
eso están los amigos! Son tan tontos que cualquier comentario, por más casual
que este parezca, puede ser utilizado (muchas veces en tu contra) para hacerte
reír por horas. Al final no son tan tontos, al contrario. Los tontos no logran
ese sentido del humor. Pasar un rato con los compañeros funciona, ¿pero por cuánto
tiempo la hará? La mayoría de mis camaradas ha estado mucho tiempo sin pareja y
comienzan a sentir la necesidad de tener novia. Basta ver su reacción cuando
pasa una linda mujer para darse cuenta de esto.
El
calor de la estación comienza a hacer mella en las personas, y cuando mis amigos se ponen reflexivos
acerca de su situación sentimental se nota, aún más, que la primavera llegó… ¡Y
la odio! Todos andan “como burro en primavera”. Bueno, no es para tanto. Al
final parece que tendré que hacer uso de toda mi fuerza de voluntad… o rendirme
ante la situación.